Nos gusta viajar. A veces recorremos miles de kilómetros para situarnos en un paisaje que nos resulte desconocido, simplemente por el hecho de encontrarnos y de tener conciencia de nosotros mismo. ¿No resultaría fascinante conocer el primer sitio en el que estuvimos? ¿Conocer la tramoya del teatro donde empezamos a ser como individuos? Estas imágenes pueden ayudarnos a retroceder a ese instante. Se trata de imágenes de la unión ámpulo-ítsmica del oviducto de un mamífero, muy semejante al que pudo ser el nuestro. Es el lugar de fecundación, dónde ovulo y espermatozoide se encuentran, se unen y forman una nueva individualidad. Las imágenes tomadas con  microscopia electrónica de barrido (SEM) muestran las células típicas del epitelio oviductal. Observamos dos tipos de células, ciliadas y secretoras de aspecto más redondeado y globoso. También aparecen glóbulos rojos, con su típica forma de boina, cuyo origen es la pequeña hemorragia que se produce durante la ovulación. Las fotografías se han realizado con una ampliación de 3000 aumentos.

Autor/autora: 
Pilar Santolaria y Jesús Yániz