Pilar Utrilla explica en el Campus de Huesca los hallazgos de mapas paleolíticos realizados en la Península
En el mismo acto se realizará la presentación del libro ‘Las pinturas paleolíticas de la cueva de la Fuente del Trucho (Asque-Colungo, Huesca)’ que, tras más de 40 años de estudios, ve la luz con cientos de imágenes y casi 500 páginas
La Facultad de Empresa y Gestión Pública acogerá esta cita, abierta al público, que forma parte del Ciclo de los Profesores Eméritos de Unizar
(Huesca, 14 de febrero de 2025) ‘Los primeros cartógrafos. Mapas paleolíticos de hace 30.000 años’ es el título de la conferencia que impartirá este jueves, 12 de febrero, en el Campus de Huesca, la catedrática de Prehistoria Pilar Utrilla. Las representaciones del territorio circundante halladas en la cueva de las Estrellas de Cádiz, en la de Abauntz, en Navarra, o el posible mapa del del paso de los Pirineos, descrito en la oscense cueva de la Fuente del Trucho, protagonizarán su intervención. La Facultad de Empresa y Gestión Pública (plaza de la Constitución, 1), acogerá, a las 19 horas esta sesión, abierta al público, que introducirá la arqueóloga del Campus altoaragonés Lourdes Montes.
En el mismo acto, que forma parte del Ciclo de Conferencias de los Profesores Eméritos de Unizar en la capital altoaragonesa, también se presentará el libro ‘Las pinturas paleolíticas de la cueva de la Fuente del Trucho ’, que firma Utrilla junto a Manuel Bea y Jorge Angás, y en el que se recogen los resultados de medio siglo de estudios sobre este enclave prehistórico -situado entre Asque y Colungo, en el Somontano de Barbastro-, que aloja una de las colecciones de pinturas rupestres más antiguas de España.
Varios mapas y un libro
“Son varios y muy claros los ejemplos de mapas paleolíticos que nos demuestran el conocimiento del espacio que tenían los primeros cazadores-recolectores y la necesidad de dejarlo ‘por escrito’”, explica Pilar Utrilla. Estas representaciones han aparecido en paredes rocosas -como en el caso de la cueva de La Estrella, o en piezas de arte mueble -como en el caso de Abauntz. “Reproducen el paisaje y los caminos naturales, bien de una provincia entera como Cádiz, bien el entorno que rodea a una cueva, con detalles muy precisos de los accidentes naturales”, precisa. Sobre estos casos y sobre la posible representación en la Fuente del Trucho de la ruta de los Pirineos -que vincularía a comunidades de uno y otro lado de la cordillera- realizará su ponencia.
480 páginas y 503 ilustraciones recogen los hallazgos hechos en torno las pinturas paleolíticas den esta última cueva, a lo largo de los últimos 47 años. Los arqueólogos de Unizar Pilar Utrilla, Manuel Bea y Jorge Angás han dado a la luz esta monografía, publicada por la editorial campus público aragonés, que es fruto de un largo trabajo de investigaciones y estudios que arrancaba con el descubrimiento de la cueva por Vicente Baldellou en 1978.
La cueva de la Fuente del Trucho, reúne numerosas pinturas, fijadas en sus paredes por nuestros antepasados 15.000 años antes que los bisontes de Altamira, siendo una de las que reúne las pinturas más más antiguas conocidas en España. Una quincena de animales -incluyendo caballos, bóvidos, osos y un reno-, un centenar de manos e innumerables series de puntos componen el “retablo” de la que es, a día de hoy, la única cueva paleolítica pintada descubierta en Aragón.
A la riqueza y antigüedad de sus pinturas –datadas hace más de 31.000 años- se unen, destaca la conferenciante, la existencia de grabados -entre ellos el de un oso de metro y medio-, eventos solares posiblemente de valor ritual que propicia la existencia de una ventana en la roca, o los materiales que se han ido extrayendo de su suelo en campañas de excavación, como las realizadas por Anna Mir en los 80 o las de 2005, 2014 y 2016 dirigidas por Pilar Utrilla y Lourdes Montes, que todavía han de tener continuidad en campañas futuras.
Aunque sus pinturas corresponden a grupos de los primeros humanos modernos que llegaron a la Península, recuerda la conferenciante, la cueva, también conocida como ‘Espluga d’a Ventaneta’, estuvo ocupada miles de años antes por neandertales, y continúo siendo usada durante decenas de miles de años por el homo sapiens. Esta cueva, situada en el barranco de Villacantal, afluente del río Vero, y en una posición central al Sur del Pirineo, pudo tener, explica, una utilidad ritual o sagrada para las poblaciones prehistóricas.
‘Las pinturas paleolíticas de la cueva de la Fuente del Trucho (Asque-Colungo, Huesca)’ es el número 59 de las Monografías Arqueológicas de Prensas Universitarias de Zaragoza. Su publicación ha sido sufragada por el Gobierno de Aragón, la Comarca del Somontano y el grupo de investigación Primeros Pobladores y Patrimonio Arqueológico de Unizar.
Pilar Utrilla
Pilar Utrilla Miranda es especialista en los pueblos cazadores-recolectores del Paleolítico y Mesolítico, habiendo excavado más de 40 yacimientos de estas etapas en el Valle del Ebro, tanto en Aragon, como en Navarra, La Rioja o Soria. Entre ellos se encuentran algunos de los de la provincia de Huesca, especialmente emblemáticos, como el destruido -y todavía judicializado- de la cueva de Chaves, en Bastarás (Casbas de Huesca), o con importantes hallazgos, como los de Las Forcas, en Graus; la cueva del Moro de Olvena o las “de los Moros” de Gabasa -donde se han hallado los únicos restos humanos de neandertales conocidos en Aragón-. A lo largo de su trayectoria ha publicado 18 libros y 300 artículos científicos, fruto de estos trabajos.
Nacida en Graus, realizó su formación en Huesca y Zaragoza, obteniendo con solo 31 años su primera cátedra universitaria, en la Laguna, y con 34 la de Prehistoria de la Universidad de Zaragoza, en la que sustituiría a Antonio Beltrán con motivo de su jubilación. Actualmente, como investigadora emérita, sigue dedicada al estudio del arte rupestre.